"Martín se sentó en el borde de la cama y la contempló: a la luz de la luna podía escrutar
su rostro agitado por la otra tempestad, la de ella, la que él nunca (pero nunca) conocería.
Como si en medio de excrementos y barro, entre tinieblas, hubiese una rosa blanca y
delicada."
SÁBATO, Ernesto. Sobre héroes y tumbas, Buenos Aires: Grupo Editorial Planeta, 2001. p. 126.

Qué genio este Sábato y que atinada tu foto con la cita. Me gusta mucho. Y esa habilidad de encontrar siempre los puntos de encuentro.-
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